Akira Kamiwo no es un nombre tan conocido como Moebius, Otomo o Mignola. Sin embargo, para el aficionado al cómic europeo de los 80 y principios de los 90, y especialmente para el lector de habla hispana que creció con revistas como Cimoc o El Víbora , Kamiwo representa un puente fascinante entre dos mundos: el rigor narrativo del manga y la tradición gráfica de la BD franco-belga.
En España, Kamiwo es especialmente recordado por sus portadas para la revista Cimoc y 1984 (Toutain Editor). Esas cubiertas, a todo color, con guerreros japoneses y mujeres fatales, son hoy piezas de coleccionista. kamiwo+akira+espanol+historia+work
Inspirado por estas palabras, Akira comenzó a ver su trabajo de una manera distinta. No como una carga, sino como una obra. Empezó a dejar pequeñas marcas —"obras maestras" invisibles— en la infraestructura de la ciudad, asegurándose de que el sistema no solo funcionara, sino que durara para las generaciones futuras. Akira Kamiwo no es un nombre tan conocido