El ciclo de la marcha se descompone en momentos específicos que garantizan la fluidez y la legalidad del movimiento:

El ciclo de la marcha se divide primordialmente en dos grandes periodos: la fase de apoyo simple y la fase de apoyo doble. La fase de apoyo simple es el momento en que un solo pie sostiene el peso del cuerpo mientras la otra pierna se desplaza hacia adelante. Dentro de esta etapa, se distinguen tres momentos críticos: la tracción, el sostén y el impulso. La tracción comienza cuando el talón del pie delantero hace contacto con el suelo; en este punto, el atleta debe asegurar que la pierna esté completamente extendida en la rodilla para cumplir con la normativa de la World Athletics. El sostén es el punto de equilibrio vertical, y el impulso es el movimiento final de los dedos del pie que proyecta el centro de gravedad hacia adelante.